Una tarde de primavera, había una atmósfera de tranquilidad en el barrio.
Ella salió a caminar, dio la vuelta manzana, como solía hacerlo. Cuando derrepente vio a un hombre arrodillado en la vereda pintando. Él estaba tan entretenido pintando que ni la vio pasar, es más ni se dio cuenta que ella se quedo unos minutos observando como pintaba su cuadro. Enseguida a ella se le acercaron unas señoras ancianas que estaban curiosiando al dibujante. Una de ellas le preguntó a la jovencita si este hombre dibujaba bien, querian saber quien era. Estaban interesadas en su técnica como pintor.Parece que una de las vecinas había charlado con él. Ella sabia que el era un turista noruego, su apariencia, acento y aspecto físico lo delataban.
Unos minutos después de hablar con las señoras, ella siguió su camino dejando atrás esa calle que era tan inspiradora para ese artista. Cuando se fue caminando, penso porque no tengo mi cámara de fotos, cuantas historías y personajes callejeros puedo captar através de esta sencilla cámara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario